Hombres: La Verdad Sobre Nuestras Mentiras

Por Alex Berman

 

El mes pasado nos invitaron a nuestra primera conferencia de “Los Berman” en el marco del 2do Foro de Mujeres Mexicanas. Era la primera vez que Tita y yo preparábamos una conferencia para hablar sobre nuestros puntos de vista de la vida en pareja.

Para ser honesto, a pesar que tengo relativamente algo de experiencia hablando en público, siempre lo he hecho sobre temas laborales que de alguna forma “domino”. Así que pararse en frente de una audiencia a hablar sobre cosas súper personales y dar consejos sobre cómo evitar y superar problemas de pareja, fue sin duda un reto que me dio miedo pero que igual disfruté mucho.

A pesar que todo salió muy bien, mi momento mágico de la conferencia fue cuando empecé a hablar, basado en mi experiencia personal, sobre un terrible hábito que tuve durante muchos años, una especie de adicción y lo que para mí es uno de los actos más peligrosos y dañinos para en una relación: Mentir.

Haberme parado allí y decir que durante mucho tiempo dije mentiras, fue un alivio, un acto parecido a cuando un alcohólico se para frente a un grupo de compañeros a presentarse y reconocer públicamente su adicción: “Hola, soy Alejandro Berman y he mentido”.

Mientras hablaba noté cómo la gente asentía con la cabeza cuando dije “Hacemos daño cuando los hombres elegimos mentirle a nuestra pareja, pero lo peor de todo es que lo hacemos a menudo”.

De más está decir que la mentira destruye la confianza, que es una base clave de toda relación; es un acción que lastima y ofende a la gente que nos ha creído y que dinamita las cosas buenas que hemos hecho. Y esto, lamentablemente lo he aprendido en carne propia.

Gracias a estas experiencias, he descubierto también lo importante e increíble de decir la verdad, de enfrentarnos a las consecuencias de la verdad con la tranquilidad que no hay engaños que compliquen todo. De hecho, después de haber decidido no decir mentiras, me he dado cuenta de lo liberador que es la verdad. Claro tampoco han sido mentiras tan grandes como para que destruyan mi matrimonio, pero sin duda toda esta reflexión y «recuperación», no habría sido posible si Tita no hubiera elegido creer en mí. (Claro que ella sólo cree cuando en realidad hay acciones que vayan de la mano con esa idea de cambiar).

Así que después de esa experiencia, llevo un buen rato reflexionando mucho sobre el tema de la mentira y la verdad, las razones por las cuales mentimos, y por qué nos encanta complicarnos la vida con las mentiras. Y en un ejercicio puramente empírico de alguien que conoce la mentira, hice este listado de las razones por las que creo que, al menos los hombres, mentimos:

1.- Por inmaduros: A veces nos cuesta mucho trabajo admitir ciertas verdades sobre nosotros mismos, o creemos que tenemos que proyectar una imagen “esperada” y por eso, la salida fácil es mentir.

2.- Por no estar en contacto con nuestras verdaderas emociones: En ocasiones los hombres tenemos una carga sobre “lo que se espera de nosotros” y mentimos para “encajar” en esa expectativa.

3.- Por flojos: Estas mentiras son las más tontas y probablemente las más innecesarias. Es cuando mentimos porque no queremos dar muchas explicaciones y optamos por la salida más “fácil” o tonta: la mentira.

4.- Por cortesía: Vivimos en una sociedad que cuida mucho no herir al otro, no hacer sentir mal a nadie, así que mentimos por cortesía para “quedar bien”. Quizás estos son los únicos casos en los que las mentiras se pueden justificar, pero también vale la pena pensar en no decir nada, si no tenemos nada bueno que decir.

5.- Por miedo: Esta es una razón muy común por la cual mentimos. Por «haber hecho algo malo» y que sabíamos que estamos conscientes que no era correcto y no queremos asumir y enfrentar las consecuencias. Por miedo a que nos “cachen” haciendo algo que no se debía hacer. En todo caso, también inmadurez.

6.- Por orgullo o arrogancia: A veces no queremos asumir nuestros errores, no queremos vernos vulnerables y aceptar las verdades. Creemos que podemos «salirnos con la nuestra», incluso aún cuando nos han cachado en la mentira, mentimos.

Así que si hay que darle alguna conclusión a este post, es muy fácil, directo, verdadero y válido tanto para hombres como para mujeres: por favor, no mintamos. 

Vivir con la verdad de nuestro lado es la mejor forma de vivir. Y si tenemos la fortuna de contar con una pareja que siempre le apuesta al lado benévolo de nuestro Ser, con mayor razón, vale la pena trabajar todo lo necesario para estar lejos de las mentiras.

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